"DIYSEX” (2020) Y “THE SAD GIRLS OF THE MOUNTAINS” (2019): LA INFINIDAD DE LO ERÓTICO

Critica por nicolas j. vogt para bitácora de cine
pelicula DIYSEX still3 collage excentrico fest 2021

El diálogo que se genera en esta función doble demuestra que las posibilidades de erotizar(se) y encontrar placer visual son infinitas, pero al ser el capitalismo un gran aliado del porno mainstream, la noción de oferta y demanda de los cuerpos ha primado. Pensando tanto en la estética collage que prima en “DIYSEX” como en el subversivo actuar de las protagonistas de “The Sad Girls of the Mountains”, pareciera ser que sólo deconstruyendo el viejo porno se podrá dar paso a uno nuevo.

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El pasado domingo 24 de enero comenzó la segunda edición de Excéntrico Fest, una muestra internacional de cine no competitiva, independiente y autogestionada orientada a las pornografías críticas. Por medio de producciones audiovisuales que exploran las políticas del placer, la disidencia sexual y la representación explícita del sexo, el festival invita a sus espectadores a descubrir diferentes alternativas en torno al contenido erótico de consumo masivo. El evento fue realizado de manera virtual por medio de la plataforma de streaming de Red de Salas de Cine y su inauguración contó con una función doble conformada por el cortometraje “DIYSEX” (Yaiza de Lamo, Maria Lorente, Juno Álvarez y Mariona Vázquez, 2020) y el largometraje “The Sad Girls of the Mountains” (Theo Meow y Candy Flip, 2019), dos películas que ejemplifican que —tal como el slogan del festival sugiere— otro porno es posible.

Sirviendo como una perfecta introducción a la misión del festival, “DIYSEX” es un cortometraje documental que, por medio de la historia de una mujer que se propone hacer su propia película erótica, reflexiona en torno al lenguaje audiovisual de la industria pornográfica mainstream. Ante las declaraciones de una protagonista que no busca sensaciones vanas (“para la fantasía ya tengo el hentai”) sino algo que la conecte con su propio placer, se despliegan hilarantes secuencias tipo-collage con clips de National Geographic o extractos de películas porno kitsch, resaltando lo ridículo e innatural que resultan ciertas prácticas de la pornografía tradicional. Por medio de entrevistas a actrices del medio y la introspección de una de las cineastas que encabeza el proyecto, el cortometraje realizado por Yaiza de Lamo, Maria Lorente, Juno Álvarez y Mariona Vázquez expone la cosificación hacia la mujer, los violentos actos de fetichismos cuestionables, y el lenguaje xenófobo que constantemente permea diversas producciones desarrolladas para —y desde— el deseo masculino y heterosexual. “DIYSEX” demuestra que lo erótico puede ser infinito, pero ¿puede dicha infinidad ser ética y feminista?

Este díptico se completa con “The Sad Girls from the Mountains”, un documental falso protagonizado por Hendrik Adams (Fred), un periodista gonzo que se adentra a los bosques europeos para entrevistar a las enigmáticas Sad Girls, un grupo de cuatro mujeres aisladas de la sociedad —Tess (Candy Flip), Lara (Vulpa Vulva), Selma (Jenz Mau), y Momo (Andrea)— que venden sus propias películas eróticas por Internet para financiar su supervivencia y apoyar monetariamente a soldadas kurdas que luchan por su libertad. “Supongo que ahora seré el Werner Herzog del porno”, comenta Adams en una escena. Ante la perversión y dobles intenciones que emanan del control total que busca tener el periodista sobre su historia y, por sobre todo, sus protagonistas, la película se desarrolla como una metáfora entre la lucha de quien observa y quien está siendo observado, quien filma y quien es filmado, o incluso entre quien busca hacer noticia y quien no observa los hechos como son presentados. Así como este largometraje alemán se burla del periodismo en terreno con fines sensacionalistas, evidencia en distintos niveles cómo un grupo de personas puede ser caracterizado y definido por alguien que no se encuentra en una posición similar. Por algo las Sad Girls hacen sus propias películas.

A grandes rasgos, ambas producciones hablan de la pornografia como una forma de entretenimiento asociada a una sociedad de consumo de ideales neoliberales y los posibles caminos existentes para la creación de un porno ético y, en el caso de las películas exhibidas, feminista. Así como las cineastas españolas buscan realizar contenido erótico más cercano a la realidad, el falso documental expone la realidad de muchas trabajadoras sexuales virtuales por medio de una gran mentira. El diálogo que se genera en esta función doble demuestra que las posibilidades de erotizar(se) y encontrar placer visual son infinitas, pero al ser el capitalismo un gran aliado del porno mainstream, la noción de oferta y demanda de los cuerpos ha primado. Pensando tanto en la estética collage que prima en “DIYSEX” como en el subversivo actuar de las protagonistas de “The Sad Girls of the Mountains”, pareciera ser que sólo deconstruyendo el viejo porno se podrá dar paso a uno nuevo.

Por Nicolás J. Vogt

Enlace: https://bitacoradecine.cl/diysex-2020-y-the-sad-girls-of-the-mountains-2019-la-infinidad-de-lo-erotico/